El Comité Local de Coalición Canaria en Yaiza ha suspendido la gestión municipal en materia de seguridad ciudadana y ha acusado al alcalde del municipio, Óscar Noda, de desviar responsabilidades al reclamar públicamente un refuerzo de la Guardia Civil mientras mantiene un grave déficit estructural en la Policía Local, cuerpo que depende directa y exclusivamente del Ayuntamiento.
Los nacionalistas consideran incoherente que el grupo de gobierno exija más presencia de otros cuerpos de seguridad sin haber resuelto antes la situación interna de la Policía Local. Los datos, aseguran, evidencian un deterioro progresivo del servicio. En 2019, Yaiza contaba con 16.571 habitantes censados y una población flotante aproximada de 33.000 personas, con una plantilla de Policía Local de 40 plazas y solo 3 vacantes, lo que suponía un déficit cercano al 7%.
Seis años después, en 2025, el municipio ha experimentado un notable crecimiento poblacional. La población censada asciende ya a 18.113 habitantes, casi un 10% más, y la población flotante ronda las 36.000 personas. Sin embargo, la plantilla policial no ha crecido al mismo ritmo: existen 42 plazas, apenas dos más que en 2019, pero con 10 vacantes, lo que eleva el déficit hasta casi el 24% de la plantilla. En términos absolutos, el número de plazas sin cubrir se ha más que triplicado.
La situación es aún más preocupante en los mandos. La plaza de subinspector permanece vacante y las siete plazas de oficial no están cubiertas, lo que implica que el 100% de los mandos intermedios de la Policía Local de Yaiza se encuentra sin ocupar, una circunstancia que, a juicio de Coalición Canaria, refleja desorganización, falta de planificación y abandono de la estructura del cuerpo.
El secretario local de Coalición Canaria en Yaiza, Emilio Machín, fue contundente al señalar que “después de que su grupo político lleve gobernando desde 2011 y más de ocho años con Óscar Noda como alcalde, los números hablan por sí solos: Yaiza tiene más población, más turistas y, en la práctica, menos policías en la calle que en 2019”.
Machín subrayó que “la población ha crecido cerca de un 10% y el déficit de policías se ha disparado hasta casi el 24% de la plantilla. Cualquier gestor sabe que eso es un suspenso claro. La ciudadanía quiere seguridad, no discursos ni excusas que desvíen responsabilidades”.
Desde Coalición Canaria advierten también de la brecha entre el discurso público del alcalde y la realidad diaria del servicio. La oficina de la Policía Local en Playa Blanca permanece gran parte del tiempo cerrada o sin personal para recoger denuncias, lo que genera desatención a los vecinos y deriva incidencias a otros cuerpos ya sobrecargados. Además, la reorganización de turnos ha reducido los efectivos nocturnos, llegando a dejar en muchas ocasiones una sola patrulla para todo el municipio durante la noche, pese a mantenerse el nivel 4 de alerta y en un contexto de aumento de la criminalidad en la isla.
Los nacionalistas recuerdan que los propios datos del Ministerio del Interior correspondientes a 2025 reflejan un incremento de las infracciones penales en Lanzarote, especialmente en municipios turísticos del sur como Yaiza, Tías y San Bartolomé, con subidas en hurtos, robos con violencia, robos con fuerza y agresiones. Esta realidad, unida al crecimiento poblacional y a la elevada ocupación turística en Playa Blanca, exige más presencia policial en la calle, tanto de día como de noche.
Coalición Canaria rechaza además que se utilice la tasa de reposición como excusa, al existir herramientas legales para cubrir las vacantes. El Ayuntamiento de Yaiza está adherido al convenio de cooperación entre la Comunidad Autónoma y la FECAM, que permite convocar todas las plazas de Policía Local a través del sistema unificado, siempre que estén presupuestadas.
“Mientras hacia fuera se escenifican reuniones y se piden refuerzos a otros cuerpos, hacia dentro no se corrige el déficit de agentes ni se refuerzan los medios. Así no se garantiza la seguridad de Yaiza”, concluyó Emilio Machín.
Coalición Canaria exige un cambio urgente de rumbo y la puesta en marcha de un plan serio y creíble para cubrir las vacantes, reforzar la estructura de mandos, mejorar los medios materiales y organizar el servicio policial conforme a la realidad del municipio, priorizando la seguridad y el bienestar de los vecinos por encima de la propaganda política.