La Confederación Empresarial de Lanzarote (CEL) ha pedido reforzar las medidas para hacer frente al impacto económico que el conflicto en Oriente Próximo comienza a tener sobre Canarias, especialmente por el encarecimiento de la energía y su repercusión directa en los costes empresariales y en la economía de las familias.
La presidenta de la CEL, Beatriz Salazar, ha advertido de que “es necesario dar una respuesta sostenida en el tiempo, que esté adaptada a la evolución de los mercados ante la posibilidad de que el conflicto se prolongue”. Aunque considera adecuadas las medidas adoptadas hasta ahora por el Gobierno de Canarias y el Ejecutivo central, insiste en que estas deben evaluarse de manera continua para garantizar que se ajusten a la realidad económica del Archipiélago.
Salazar recuerda que la condición de región ultraperiférica hace que Canarias sea especialmente vulnerable ante cualquier alteración en los mercados internacionales. En este sentido, subraya la necesidad de anticiparse a las consecuencias que pueda tener este escenario a medio plazo.
La presidenta de la patronal lanzaroteña alerta de que los efectos del conflicto bélico ya empiezan a trasladarse a la economía canaria. El principal impacto, explica, se encuentra en el encarecimiento de la energía, que repercute directamente en los suministros, eleva los costes empresariales y reduce el poder adquisitivo de los hogares.
Desde la CEL señalan que el aumento del precio del petróleo, con un incremento del 31 por ciento en el barril de Brent desde el inicio de las hostilidades, está encareciendo el transporte, la producción y, en última instancia, la cesta de la compra.
En el caso del transporte aéreo, este incremento del combustible coincide además con un periodo de alta demanda turística, lo que añade presión sobre la rentabilidad de las compañías y puede poner en riesgo la conectividad de Canarias. A ello se suma, según advierten desde la patronal, un momento de especial sensibilidad operativa en los aeropuertos canarios, con conflictos laborales activos que afectan a infraestructuras estratégicas como la de Lanzarote.
Beatriz Salazar también pone el foco en el sector primario, al señalar que ya se ha paralizado gran parte de la producción mundial de fertilizantes, lo que introduce nuevas tensiones y anticipa un posible incremento en el precio de los alimentos.
Además, considera que todos estos factores comenzarán a reflejarse en los próximos datos de inflación, con una subida del IPC que supondrá una nueva pérdida de poder adquisitivo para las familias canarias.
La CEL concluye que el encarecimiento energético está afectando de forma directa a la competitividad del tejido empresarial, especialmente en sectores como el transporte, el primario y la industria, en un contexto marcado por la creciente incertidumbre internacional.