Porto Naos vuelve a abrirse al mar. La retirada del conocido como “muro de la vergüenza” ha devuelto a la ciudad de Arrecife una de sus estampas más reconocibles, recuperando la conexión visual con este enclave histórico ligado al origen marinero de la capital.
La actuación ha sido ejecutada por Puertos de Las Palmas, que ha culminado en estos días los trabajos de demolición del vallado de hormigón tras aproximadamente un mes de obras, iniciadas el pasado 11 de marzo.
El alcalde de Arrecife, Yonathan de León, ha valorado positivamente la intervención, destacando que se da respuesta a una demanda histórica de la ciudadanía y a la petición trasladada por el Ayuntamiento en el seno del consejo de administración de la Autoridad Portuaria.
Durante años, este cerramiento ha sido símbolo de desconexión entre la ciudad y su litoral, motivo por el que fue bautizado popularmente como el “muro de la vergüenza” por vecinos y colectivos vinculados al mar.
Con su eliminación, Arrecife no solo recupera las vistas a Porto Naos, donde se encuentra el primitivo muelle, sino que gana además un espacio estratégico para el desarrollo urbano. En concreto, se trata de una parcela de cerca de 6.000 metros cuadrados, terrenos ganados al mar y cedidos por la Autoridad Portuaria mediante concesión administrativa.
El Ayuntamiento prevé transformar este espacio en un nuevo parque urbano, un “pulmón verde” que integrará el entorno del muelle y que formará parte del proyecto de los cinco eco bulevares con los que se pretende renovar la imagen de la ciudad.
Este nuevo espacio quedará además conectado con el futuro ecobulevar de la calle Pérez Galdós, cuya licitación está prevista para este verano y que enlazará la Vía Medular con Cuatro Esquinas, reforzando la conexión entre barrios y el frente marítimo.
Con esta actuación, Arrecife da un paso más en la recuperación de su litoral y en la creación de nuevos espacios abiertos para el disfrute ciudadano.