El diputado de Nueva Canarias–Bloque Canarista (NC-BC) Yoné Caraballo aseguró este lunes que las reservas de sangre en Canarias “siguen en niveles críticos”, desmintiendo la información difundida por la Consejería de Sanidad y el Servicio Canario de la Salud (SCS), que había hablado de una supuesta “estabilización” durante las fiestas navideñas.
Caraballo sostiene que los datos oficiales del propio Gobierno contradicen ese mensaje. Como ejemplo, indicó que el pasado 7 de enero, el mismo día en que se difundía la nota institucional, el grupo 0 negativo —donante universal y clave en emergencias— contaba con 27 bolsas en toda Canarias, una cifra que calificó de “insuficiente” para cubrir la actividad asistencial.
El parlamentario recordó que este grupo sanguíneo es esencial en casos de politraumatismos, hemorragias graves o intervenciones urgentes cuando no hay tiempo para tipificar la sangre del paciente. “En una sola intervención se pueden consumir entre 10 y 15 bolsas”, señaló, cuestionando cómo se garantiza entonces el suministro para otras urgencias, pacientes oncológicos o cirugías programadas.
Según el diputado, esta situación puede provocar la suspensión o reprogramación de intervenciones, algo que, afirma, ya se ha producido y seguirá ocurriendo si no se adoptan medidas estructurales. “En Navidad lo que ha habido han sido campañas puntuales, como todos los años, pero eso no es estabilización”, manifestó.
Descenso de donaciones
Caraballo también alertó de una tendencia descendente en las donaciones de sangre en Canarias en los últimos años. Detalló que en 2019 se registraron 63.033 donaciones; en 2021 se alcanzó un máximo de 66.554; y en 2025 se cerró con 59.106, la cifra más baja del periodo.
“Desde 2023 se han perdido casi 4.000 donaciones anuales”, denunció, apuntando a un problema estructural que, a su juicio, compromete la capacidad de respuesta del sistema sanitario.
El diputado añadió que sindicatos como Cobas y Comisiones Obreras habrían trasladado su malestar por el contenido de la nota oficial, al considerar que no refleja la situación real del sistema.
Desde NC-BC se reclama “menos triunfalismo, más transparencia y una gestión responsable” en un asunto que, según Caraballo, “afecta directamente a la seguridad sanitaria y la vida de los pacientes”.