El Ayuntamiento de Arrecife recordó en la noche de este viernes a los pescadores asesinados en la matanza del pesquero Cruz del Mar, en el 47º aniversario de aquel ataque terrorista que conmocionó a Lanzarote y a todo el Archipiélago.
El alcalde de Arrecife, Yonathan de León, participó en la ofrenda floral celebrada en Puerto de Naos, junto al faro-monumento erigido en memoria de las víctimas, acompañado por varios concejales del Grupo de Gobierno y representantes de otras instituciones insulares.
“Este viernes se cumplen 47 años del ataque terrorista al pesquero Cruz del Mar en el que perdieron la vida siete marineros de nuestra tierra. Nuestra ciudad no olvida a sus hijos”, subrayó el primer edil, quien recordó que Arrecife “ha sido siempre una ciudad costera” y que “el acto terrorista contra los pescadores del Cruz del Mar sigue muy presente en la memoria de nuestra ciudad, de toda Lanzarote y de Canarias”.
El monumento diseñado por el artista Juan Brito, que recrea un faro frente al mar, se ha consolidado como lugar de recuerdo y recogimiento. “Para que no se olvide ese cruel atentado, nuestra capital cuenta con este faro que simboliza la luz que sigue iluminando el recuerdo de cada uno de ellos”, destacó Yonathan de León.
El alcalde citó nominalmente a los siete pescadores asesinados en aquella matanza: Juan Suárez Rodríguez, Sebastián Cañada García, Agustín Hernández Marrero, José María Hernández Marrero, Amador Hernández Marrero, Rafael Salas Fernández y Alfredo Rodríguez Marrero.
“Con la muerte de todos ellos no terminó ni mucho menos el dolor”, señaló. “Dejaron atrás familias enteras rotas, con un sufrimiento que sigue estando presente y que cuenta con el apoyo y el recuerdo de toda la isla de Lanzarote”, remarcó el regidor. “Arrecife les tendrá siempre en nuestros recuerdos”, añadió.
En el acto, el alcalde acompañó a Miguel Ángel Rodríguez, uno de los supervivientes de aquella tragedia vivida en aguas del Banco Canario-Sahariano cuando el Cruz del Mar faenaba en la zona. La ceremonia contó además con la actuación de la Coral Iris del Mar, vinculada al barrio marinero de Valterra, de donde eran vecinos varios de los pescadores asesinados.
La ofrenda en Puerto de Naos se mantiene como una cita anual de memoria y justicia, y como un reconocimiento de Arrecife al sacrificio de sus marineros y al legado de las familias que, casi medio siglo después, siguen reclamando que la matanza del Cruz del Mar no caiga en el olvido.