El Colegio de Enfermería de Las Palmas (CELP) ha puesto en marcha un nuevo canal de denuncias para facilitar la comunicación de agresiones físicas o verbales sufridas por profesionales de la enfermería en el ejercicio de su labor.
La herramienta, accesible a través de la página web celp.es, consiste en un formulario online que permitirá registrar este tipo de incidentes y activar de forma inmediata un protocolo de apoyo para las víctimas.
La iniciativa coincide con la conmemoración del 12 de marzo, Día Europeo contra las Agresiones a Profesionales Sanitarios, y tiene como objetivo facilitar la denuncia de estos hechos y ofrecer respaldo institucional, jurídico y psicológico a los profesionales afectados.
Según explica la organización colegial, una vez recibida la notificación se activará un protocolo interno confidencial y personalizado, que contempla recursos jurídicos, psicológicos y acompañamiento adaptado a las necesidades de cada caso.
El sistema permite que la denuncia pueda ser presentada tanto por la persona afectada como por testigos que hayan presenciado la agresión y deseen contribuir al registro de los hechos.
El Colegio de Enfermería recuerda además que las agresiones a profesionales sanitarios no deben normalizarse y advierte de que atacar a una enfermera, considerada autoridad sanitaria en el ejercicio de su función, puede constituir un delito de atentado a la autoridad, castigado incluso con penas de prisión.
La organización subraya que este tipo de incidentes no solo afectan a la persona que los sufre directamente, sino que también impactan en la confianza y seguridad del conjunto del sistema sanitario. Por ello, consideran fundamental denunciar estos hechos para proteger a los trabajadores y generar un efecto disuasorio frente a posibles agresores.

Aumento de agresiones en Canarias
Según los datos del Servicio Canario de la Salud (SCS), durante 2025 se notificaron en Canarias 667 agresiones a profesionales sanitarios, lo que supone 116 más que el año anterior y 379 más que en 2020, año marcado por la pandemia.
Esto representa un incremento del 21% en el último año y del 132% en los últimos cinco años.
Del total de agresiones registradas en 2025, 140 fueron físicas —casi cuatro veces más que en 2020— mientras que 527 fueron no físicas, más del doble que hace cinco años.
Por categorías profesionales, la enfermería fue la profesión más afectada con 248 agresiones, seguida de la profesión médica con 215, los auxiliares de enfermería con 106, el personal administrativo con 59 y los celadores con 22 casos.
También se han registrado agresiones, aunque en menor número, a trabajadores sociales, fisioterapeutas, logopedas, terapeutas ocupacionales, técnicos de rayos, higienistas bucodentales y odontólogos.